Con solo 17 años era puro entusiasmo, su cara redonda y mofletuda siempre estaba adornada por una adorable sonrisa y sus ojos jamás habían experimentado otras lágrimas que las que se producen cuando ries descontroladamente, durante una hora.
Ella había decidido vivir la vida sin preocupaciones, pensando solamente en el hoy.Y dandole a los problemas su importancia real, sin exagerar las cosas.

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